viernes, 13 de junio de 2014

Capítulo 4 de Las Crónicas de Érdwill 1




ÉOMERD SOSPECHA


    Días después de finalizar el torneo, Eolión ya había regresado a la isla de Tracksia. Con él volvieron sus tres ayudantes y sus discípulos Górdag, Jhalias, Moongrée y Zescarión.
El dórdag había ganado en el torneo mucho dinero y fama, aunque dos de sus mejores aprendices ya no seguían con él. Sabía que esos muchachos tenían mucho futuro, pero había merecido la pena venderlos… porque, la suma que consiguió al hacerlo era mucho mayor de la que los gladiadores valían.
-Instructor Eolión, ha llegado el barco de Cónnor. Viene a cobrar el tributo por los beneficios de los torneos, y a traerle una nueva hornada de esclavos para que los instruya -informó un soldado dámned, de los que siempre vigilaban la isla.
-Enseguida lo atiendo -contestó el dórdag.

Instantes después, se presenció ante Cónnor.
-Hola, señor. ¿Qué tal son los nuevos esclavos?
-Hay de todo. Pero, no creo que sean tan buenos como los que te traje hace dos años. Según me han contado, triunfaste en el gran torneo de gladiadores -dijo el dámned, que había sido informado sobre las victorias de los luchadores de aquella escuela.
-Bueno señor, tuvimos suerte y ganamos las tres finales -respondió el dórdag.
-Se necesita mucho más que eso para ganar en el gran torneo. Esos muchachos deben ser realmente buenos. Por cierto, ¿dónde están?
-Verás señor… Aquí sólo hay uno. El que venció en la final de maza. Crackis ve a buscarlo.
El gladiador blanco obedeció a Eolión, y enseguida trajo al bárbaro.
-Mi señor, éste es Górdag. Es un rag con una enorme fuerza.
-Eso lo comprobaremos ahora. Yo mismo me enfrentaré a él, y veremos lo bueno que es -dijo Cónnor, mientras desenvainaba su espada.
El bárbaro, en un principio, pensó que vencería al líder de los damneds sin dificultad, pero, cuando comenzó el combate, comprobó la cruda realidad… era muy inferior a él. Cónnor lo humilló durante toda la pelea. El rág descargó uno y mil golpes con su mazo sobre la parte superior del cuerpo del dámned, todos muy lentos y predecibles; y con la guardia bajada, pues al elevar los brazos para balancear su mazo y que este cogiese la inercia necesaria para asestar un fuerte golpe a su adversario,  dejaba toda la parte de su esculpido abdomen, donde se notaban cada uno de sus músculos, al descubierto. Esto lo aprovechaba Cónnor, que era mucho más rápido, listo y experimentado en lides como aquella, asestando insignificantes tajos en aquel lugar. Podría haberlo matado si hubiese querido, pero sabía que Éomerd no lo hubiera permitido. Aquel gladiador era un guerrero muy valioso, que le podía proporcionar mucho dinero al reino.  
Tras vencerlo y perdonarle la vida, dijo:
-No lo hace mal. Lo ha intentado… pero tendrá que entrenar mucho más si quiere estar a mi altura.
Górdag, herido en su orgullo, incluso más que en su cuerpo, se prometió así mismo que si alguna vez se lo volvía a encontrar, estaría por lo menos, a su mismo nivel.
-Por cierto, ¿dónde están los otros dos? -preguntó el dámned, mientras enfundaba su espada.
-Los vendí, señor. Un yózak junto a un humano vinieron, y el primero me ofreció una fuerte suma de dinero.
-¿Has dicho un yózak…? Aquí hay algo raro… ellos jamás se interesarían en comprar gladiadores, y mucho menos, en ofrecer por éstos una buena cantidad. Dime Eolión, ¿quiénes eran los dos luchadores que compró? -preguntó Cónnor, intrigado.
-Mi señor, el primero que compró era un humano… bueno, mejor dicho un guézlaad llamado Érdwill; él ganó en la disciplina de la espada. El segundo era un árido llamado Fhimias; que ganó la final de lucha con lanza -explicó el dórdag.
-Un guézlaad y un árido… tiene que haber algo que se me escapa. Pensemos un momento… dime Eolión, ¿el guézlaad tenía algún rasgo de los yozaks, o de los erdaags? -preguntó Cónnor, que llegó a una suposición.
-Pues, tenía un físico privilegiado como los últimos que has mencionado, aunque más desarrollado que éstos. Igualmente, era tan inteligente como los primeros que dijiste. Pero, el rasgo que más me llamó la atención y que sólo he visto en los yozaks, es que tenía los ojos de color violeta.
Al escucharlo, Cónnor, sin perder tiempo, subió a su fire-eyes.
-Me marcho. Mis soldados te han dejado a los esclavos. Tus tres ayudantes se han ocupado de ellos. Yo debo informar a Éomerd de esto. Seguro que se llevará una sorpresa cuando escuche lo que tengo que decirle.
Dicho esto, el líder de los damneds volvió a su barco y marchó enseguida a contarle las nuevas noticias al Señor Oscuro.
Dos días después, Cónnor se presentaba ante Éomerd.
-Que tienes que decirme. Me han informado que traes información importante.
-Mi señor, estáis en lo cierto. Si no me equivoco, el muchacho de la profecía no murió cuando era un bebé. Verás, no digo esto a la ligera, según uno de mis instructores de gladiadores, el de la escuela de la isla de Tracksia, uno de sus aprendices fue comprado por los dawks; y su descripción encaja, el muchacho podría ser el mismo de la profecía -explicó Cónnor a Éomerd. Luego, esperó la reacción de éste.
-¡No puedo creer que sobreviviera! ¡Jónnar y tú me asegurasteis cuando ese chico tan sólo era un bebé, que había muerto! –el Señor Oscuro parecía bastante exaltado y fuera de sus casillas.
-Yo tampoco encuentro una explicación, pero, el hecho es que ese muchacho podría ser el niño que creíamos muerto.
-No podemos correr más riesgos, mi señor -le dijo Zénglar, el consejero nóxious, a su rey, en tono calmado para intentar serenarlo.
-Está bien, espero que nuestras sospechas no sean ciertas. Sin embargo, tendremos que vigilar a ese muchacho y al pueblo dawk –dijo ya más tranquilo-. Escucha Cónnor, quiero que envíes a Drówdak, ese yózak que se puso a nuestros servicios, traicionando a su propio pueblo, para que vuelva allí y vigile al muchacho, sin levantar sospechas. Mantenme informado. Debo saber quién es ese chico y  qué traman esos condenados dawks -mientras decía esto, Éomerd miraba una copa que balanceaba en su mano. El poco vino rosado que quedaba en su interior se agitaba como un mar de sangre en plena tormenta.
El dámned no pudo evitar fijarse también en ese detalle. El Señor Oscuro estaba claramente molesto con la noticia que le había llevado. Todos conocían su poca paciencia con los que le fallaban, y él y Jónnar, el líder éery, ya le habían fallado una vez. A partir de ahora, debía servirle bien a su señor o la sangre que algún día podía derramarse sería la suya. No es que tuviera miedo a morir. No tenía emociones, pero sí tenía cerebro; y no era tonto, prefería seguir vivo.

 -Todo se hará como vuestra majestad ordena –acabó diciendo. Dicho esto, se retiró. 

14 comentarios:

  1. ¡Hola! Quiero anunciarte que te he nominado a los premios Liebster Award :) http://www.bailandoentrepalabras.blogspot.com.es/2014/06/premio-liebster-award.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Irene. Gracias de veras por la nominación. Cuado tenga un ratito me paso por el blog. Ya sé el proceso, y tiene un poquito de trabajo, de modo que entre este finde y la próxima semana realizo todos los pasos. Un saludo.

      Eliminar
  2. La cuarta entrega de Érdwill, me ha gustado mucho. Es cortito, pero con mucha calidad, además de dejar entrever por donde irán los tiros en el siguiente, espero no equivocarme otra vez. Me surge una duda al respecto con el nombre que has elegido para la isla de los gladiadores. ¿Tracksia? ¿Tiene algo que ver con Tracia y sus salvajes quereros Tracios? ¿Tal vez, te has inspirado en Espartaco? No se, ya me comentarás. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Toni, me alegra que te haya gustado, yo creía que este además de cortito, era algo más flojito y aburrido. He sido precavido, y antes de colgarlo lo he revisado a fondo, jeje, por eso has notado la calidad. Creo que te vas a equivocar de nuevo... jajaja. Te daré una pista: lo que tu esperas encontrarte en el quinto, lo encontrarás en el séptimo. Por último, llevas toda la razón en cuanto al nombre de la isla. Te ha gustado el homenaje, verdad...

    ResponderEliminar
  4. Mucho. Un detalle muy bonito, además, no podía ser de otra manera.

    ResponderEliminar
  5. Hola, buenos días, debo agregar que me ha encantado este cap. las crónicas de erdwill se ha vuelto de mis narraciones favoritas de las cuales espero fervientemente cada semana, esta vez no me ha decepcionado, aunque corto me ha encantado dándome pistas del que próximo será aun mejor. Animo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias María. Me alegra mucho que te haya gustado este capítulo, y sobretodo que este libro esté entre tus lecturas favoritas. Pronto tendrás el quinto, la espera no será muy larga. jeje.

      Eliminar
  6. Es corto y bueno. Lo que me gusta esta historia es que no importa si es el capítulo es largo o corto, igual te engancha.

    Por otra parte, me he dado cuenta (un poco tarde quizás, je, je) que tienes otros escritos. No sé cómo puedes estar en varias historias a la vez. En mi caso, hace unas semanas culminé con el "Libro III" de "El Señor de las Espadas" mientras estaba escribiendo la tercera historia que planeo publicar en mi blog y fue difícil centrarme en una sin pensar en la otra. No sé cómo haré cuando llegue el verano en Argentina, cuando tenga tiempo para retomar el cuarto libro de "Historias del Universo" ya que en ese momento también estaré con la tercera historia. Seguramente haré una mezcla medio rara y tal vez algo interesante, je, je, je.

    En fin, saludos y comparto. Feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por los elogios. Eso pretendo, que guste indiferentemente de la extensión del capítulo. Sí, tengo otros, aunque de los escritos hasta ahora, éste por ser el último y el menos infantil, es el que más me gusta. Además, si miras en proyectos, verás que también tengo muchos. Ah, quería preguntarte si has visto el mapa... Cada uno de mis escritos tiene uno.
      Quería comentarte que no los escribo todos a la vez, aunque hubo épocas que si coincidieron capítulos de distintos escritos. De los tres, éste es el único sin acabar.
      Qué avanzadas llevas tus historias, y que sorpresa que vayas a incluir en tu blog una tercera. Seguro que me gustará.
      Saludos y gracias. Este finde dormiré poco porque es la feria de mi pueblo.

      Eliminar
  7. El capítulo me ha gustado bastante. Además, es corto, como a mi me gustan jejeje.
    Saludos Jose!
    seguiré leyendo el libro, por supuesto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una enorme alegría encontrarte por aquí de nuevo. Gracias por volver. Hazlo siempre que desees, estás invitado a mi rincón de fantasía, que es también el vuestro.
      Un abrazo, y suerte con tu libro Valesïa. Estoy seguro que te irá bien.

      Eliminar
    2. Ya iré comentando lo que lea de las Crónicas de Érdwill 1.
      Gracias.
      Saludos!

      Eliminar
  8. Bueno, bueno. Un capítulo interesante.
    Ahora sí que sospechan de él, eh?? jejeje Aunque pensaba que Eomerd sería más duro con ellos al sospechar que habían fallado.
    Buena la pelea entre el gladiador y Connor ;)
    ¡Otro día, más!
    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carmen. Ahora sí.
      Éomerd aunque no lo creas, es muy duro. Pero si algo es, sobretodo, es sumamente inteligente. Conocedor que a la Resistencia pronto se le sumarán más aliados, no puede prescindir de ninguno de sus lugartenientes.
      Gracias.
      Aquí estaré esperando tus comentarios.
      Saludos.

      Eliminar